EL SORPRENDENTE ORIGEN DEL PATCHWORK

Existe mucha información sobre cuándo y dónde se originó el patchwork.  Una traducción literal del término inglés sería “trabajo de remiendo o parcheado”. Consiste en unir varios pedazos de tela para formar una pieza mayor con una función práctica, decorativa o ambas cosas.

Es sorprendente ver cómo una técnica que apareció para cubrir una necesidad, ha ido evolucionando hasta convertirse en arte.

Conocer el origen del patchwork y su historia supone hacer un viaje en el tiempo desde las agujas hechas con hueso a las modernas  máquinas de coser.

LAS PRIMERAS PUNTADAS

 

Así es como imagino el origen del patchwork:

-Nena, me quedo frío cuando voy a cazar mamuts.

-Vale, añadiré un trocito más de piel para que estés abrigado.     

En mi opinión, el origen del patchwork está relacionado con la necesidad de nuestros ancestros de cubrir su cuerpo para protegerse del frío. 

 

Durante la última glaciación, hace más de 100.000 años, aparecieron las prendas de ropa, mantas y hasta refugios similares a las tiendas de campaña. 

 

Piecita a piecita y sin tutoriales de patchwork, las señoras de las cavernas iban haciendo sus labores.

Estos trabajos evolucionaron hasta llegar a las creaciones que podemos encontrar hoy en tiendas y talleres. 

 

Como digo, solo es mi opinión. No tengo pruebas de mi teoría porque, lamentablemente, no se han conservado trabajos de patchwork realizados por costureras del Paleolítico.  

 

En el Museo Británico de Londres, encontramos las primeras creaciones halladas en tumbas egipcias, con una antigüedad de unos 3.000 años. 

 

Las técnicas de conservación nos han permitido conocer capas, blusas y tiendas de campaña funerarias. 

 

Solo estos expertos en simetría, proporción y laberintos, podían utilizar sus tejidos de lino, hilo y lana para entrelazar telas formando un log cabin. Aunque significa “cabaña de troncos”, sirve para denominar una técnica de patchwork que simula esa forma de construcción.

TIRANDO DEL HILO

Avanzando en la historia del patchwork, llegamos a China. Esta cultura, caracterizada por paciencia y minuciosidad, también desarrolló el arte de unir piezas de tejido para formar una prenda o un elemento decorativo. 

 

 En el siglo XII, los Cruzados trajeron el patchwork de Oriente Medio a Europa, donde tuvo una gran acogida, especialmente en Inglaterra, para reforzar prendas de vestir y hacer colchas que mantenían el calor.

 

Durante los siglos XVII y XVIII los emigrantes ingleses y holandeses llevaron la cultura del patchwork a los Estados Unidos. En aquella época de escasez de recursos, era necesario reciclar restos de prendas para darles un nuevo uso. 

 

Con el paso del tiempo, el crecimiento económico permitió que tuviese una función más decorativa. Se sitúa en ese momento la introducción de los cuadros, (filas de piezas cuadradas), sustituyendo al medallón, (pieza circular central con algunos elementos añadidos alrededor), que seguía usándose en Europa.

 

El patchwork ocupa un lugar importante en la comunidad Amish, cuyas mujeres cosen de manera artesanal desde hace siglos. Entre sus curiosas tradiciones, hay una que dice que la novia, antes de casarse, debe tener 12 colchas preparadas para asegurarse una vida feliz. ¿Imaginas cuántos kilómetros de hilo se emplearán para ese proyecto?

TÉCNICAS DE PATCHWORK

En los distintos lugares donde se practica el patchwork, han aparecido diversas técnicas, adaptadas a los tejidos disponibles en cada zona:

 

-Trapunto Butísdos piezas de tela unidas y rellenas de lana formando relieves. 

 

-Appliqué o Aplicación: piezas cosidas (aplicadas) sobre telas.  

 

-Quilting o Acolchado: capas de tela rellenas y acolchadas.  

 

 –Piezing o Pieceo: piezas cosidas entre sí 

 

El patchwork llegó a Hawai de manos de los misioneros y allí se desarrolló el famoso apliqué hawaiano.

 

En Japón el patchwork se caracteriza por los tejidos compactos y la sobriedad en el colorido. Las creaciones japonesas suelen estar formadas  por infinidad de piezas que componen trabajos espectaculares.

 

En España nuestra versión del Patchwork es la “Almazuela”, una artesanía que encontramos en la Sierra de Cameros (La Rioja) desde siglo XVII.  Se trata de textiles de hogar, como manteles y colchas, cosidos aprovechando restos de ropa.

 

EL ORIGEN DEL PATCHWORK EN MI CASA

Una tarde de sofá, infusión y mantita escuchaba a Antonio Orozco cantarme que estaba «hecho de pedacitos de mí». Hay que ver las cosas tan bonitas que dice este chico. Empezó a sonar otra canción en la radio, pero mi cabeza se quedó anclada a la anterior. 

 

Mientras acariciaba mi manta de colores, que también estaba hecha de pedacitos, empecé a prestar atención a aquella perfecta compañera de siesta desde mi infancia. 

 

Observé las costuras y reconocí las telas que componían aquella obra de arte e ingeniería. Eran retales de prendas que ya no se utilizaban y ahora tenían una segunda oportunidad. 

 

Fui descubriendo personajes entrañables en escenas de campo, cosidos con mucho cariño para darme calor en tardes como aquella..  

 

Tengo claro quién creó el patchwork en mi casa. Mi abuela, que no tenía más título que el de señora, aunque podría haber impartido en cualquier universidad un máster de reciclaje y optimización de recursos, había aprovechado restos de distintas telas para confeccionar algo con que taparme. 

 

En mi casa, ese fue el origen del patchwork. Lo mismo había hecho la abuela de mi abuela y, así, cada una de mis antepasadas había aprendido de la anterior cómo hacer patchwork, con los materiales que hubiera en cada momento, hasta llegar a la mujer del cazador de mamuts.

 

El patchwork ha llegado hasta nuestros días por su belleza y sencillez. En cualquier casa podemos encontrar aguja, hilo y tela. 

 

Actualmente, hay tiendas y talleres especializados en patchwork y se celebran ferias a las que acude numeroso público. Además de estar de moda, es un buen plan para hacer reunión terapéutica de amigas, pero eso lo trataremos en otro artículo.

 

Ahora me toca coger el costurero para continuar la tradición familiar. Será mi primer trabajo y no sé cómo quedará, pero como decía mi abuela: “Haciendo y deshaciendo, va la niña aprendiendo.”

 

¿Te apetece contarme cuál fue tu primer trabajo de patchwork?

REDACCIÓN: Pilar Valladares para El Encanto de Antaño

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